Por piscinor
¿Dónde mejor que colocar una piscina infinita que a 200 metros de altura?
Sin duda al arquitecto que la diseño, Moshe Safdie, se le ocurrió esta gran idea no apto para bañistas con vértigo.

Como se puede apreciar en las fotos, una vez dentro de la piscina, da la sensación de estar al borde de un gran precipicio. Sin duda unas maravillosas vistas en un escenario con un marco cuanto menos casi utópico.

Ubicada en lo alto de las torres pertenecientes al complejo hotelero “Marina Bay Sands”, en Singapur, forma parte de la zona sands skypark, instalación que recuerda a la cubierta de un barco. Toda esta estructura está apoyada en las tres torres de 55 pisos que conforman el hotel.

Está claro que esta piscina ofrece de la manera más original uno de los paisajes más bellos desde las alturas.